Kilimo,
la startup de Inteligencia Artificial para la gestión del riego cerró un
acuerdo con la Fundación para el Desarrollo Empresarial y Agrícola, FUNDEA, la
institución de microfinanzas especializada en financiamiento agrícola, para que
micro agricultores de Guatemala accedan a información de campo, meteorológica y
satelital y la apliquen en el riego de sus cultivos.
Según
datos de la FAO en Guatemala existen aproximadamente 800 mil agricultores que
producen entre el 70 y el 80 por ciento de los alimentos que se consumen
localmente. FUNDEA, la institución guatemalteca de microfinanzas líder en
financiamiento agrícola, se encarga de acompañar a estos agricultores con
financiamiento y apoyo técnico para que mejoren el rendimiento de su producción
“Estamos implementando un modelo innovador de agricultura climáticamente
inteligente que apoye la resiliencia climática de nuestros clientes agrícolas,
a través de la integración de un ecosistema de finanzas verdes y sostenibles
que permitan el uso eficiente del agua en la agricultura, la generación de
información agroclimática temprana para mejorar la gestión de cultivos y
aumentar su productividad, por lo que la tecnología de Kilimo contribuye a
nuestro modelo” sostuvo Hugo Villavicencio, Presidente del Consejo Directivo de
FUNDEA. En febrero de 2022 Kilimo y
FUNDEA se aliaron para facilitar el acceso a la tecnología de monitoreo de
riego a micro agricultores de toda Guatemala.
El
vínculo de FUNDEA y Kilimo comenzó en 2021 y se consolidó luego de ocho meses
de trabajo de investigación en el que se indagaron las necesidades específicas
de los productores y se establecieron líneas de trabajo “Para nosotros esta
alianza con FUNDEA es una gran oportunidad de acelerar la adopción de nuestra
tecnología en un segmento agrícola particularmente vulnerable, micro
productores de entre 0.3 y 2 hectáreas.” sostuvo Jairo Trad, CEO y Cofundador
de Kilimo. Por la dimensión de los campos y las barreras de adopción propia de
esta escala productiva, Kilimo se apoya fuertemente en su academia de riego, la
herramienta de educación por la que ya pasaron más de 100.000 personas en
Latinoamérica y que le permite acompañar a los agricultores en su proceso de
aprendizaje. Todo esto apoyado por un fuerte acompañamiento en terreno de los
técnicos agrícolas de FUNDEA.
Un
desafío común: incrementar la adopción de tecnología en los micro agricultores
Inicialmente
se asistirán a dos mil agricultores con la tecnología de Kilimo, los cuales
están distribuidos en toda Guatemala, quiénes producen, entre otros, frutales,
granos, mini vegetales y hortalizas.
“Adaptar la información meteorológica y satelital que brinda Kilimo a
las necesidades de los micro agricultores que atendemos, para que sea de fácil
comprensión y se convierta en un insumo importante para mejorar la gestión de
sus cultivos y crear resiliencia frente a los efectos del cambio climático es
el desafío que representa la adopción de tecnología en las prácticas agrícolas
en clientes rurales” explicó Guillermo Caal, Vicepresidente de FUNDEA. Por su parte, Kilimo realizó una búsqueda
interna de ingenieros agrónomos con perfiles educacionales y vocación de
servicio que acompañarán a los técnicos agrícolas de FUNDEA que, en la primera
instancia de adopción de la tecnología, asistirán a los micro agricultores “El
primer paso es ofrecer información que hoy los productores no tienen y
desconocen, luego enseñarles el uso de la plataforma hasta que adquieran autonomía
para manejarla y usar la información” comentó
Jairo Trad, CEO de Kilimo.
Democratizando
el impacto de la inteligencia artificial
Kilimo
tiene experiencia en el trabajo con micro productores de Chile, Argentina y
Perú, pero será la primera vez que su tecnología cubrirá de forma masiva los
requerimientos de micro productores. El proyecto con FUNDEA mira a largo plazo
y ambas partes planean llegar con tecnología a 5 mil agricultores en 5 años:
“Este desafío nos inspira a pensar que es posible acercar tecnología para la
toma de decisiones a productores de pequeña escala en todo el mundo. Ellos y
ellas son fundamentales para sus comunidades, pero cuentan con pocas
herramientas que les permitan hacer más eficiente su producción”, sostuvo Trad.