La
Unidad 42 de Palo Alto Networks publicó un análisis en el que se destaca cómo
la Copa Mundial de Fútbol supone la mayor superficie de ataque en el ámbito del
entretenimiento a nivel mundial de la historia, ya que las intrusiones
disruptivas, el fraude delictivo y las operaciones cibernéticas con
motivaciones políticas son, en la práctica, inevitables.
En
un contexto marcado por el conflicto de EE. UU. con Irán y el aumento de las
tensiones geopolíticas, la actividad en materia de política exterior y la
creciente polarización global, la Copa del Mundo es una plataforma atractiva
para los actores maliciosos, los hacktivistas y los grupos de ciberdelincuentes
que buscan visibilidad y causar trastornos a gran escala. Se prevé que los
actores maliciosos se centren en marcas de confianza, servicios dirigidos a los
aficionados, la infraestructura del evento y el ecosistema de seguridad en
general.
PANW
prevé que los ataques se clasifiquen en tres categorías principales:
- Interrupción:
Ataques de gran
urgencia destinados a provocar el caos y la interrupción física. Esto
incluye a actores geopolíticos, como grupos vinculados a Irán que atacan
infraestructuras críticas y, hacktivistas vinculados a Rusia que llevan a
cabo ataques DDoS y de desfiguración de sitios web. Los defensores también
deben prepararse para ataques destructivos de tipo «wiper» contra
proveedores o recintos.
- Beneficio: La amenaza de mayor volumen y
probabilidad es la ciberdelincuencia con motivaciones económicas. Esto
abarca el ransomware dirigido al sector hotelero que ataca sistemas de
reservas y puntos de venta (POS), así como el sofisticado fraude a los
aficionados.
- Desinformación: Una estrategia a largo plazo de
desestabilización y miedo, que a menudo utiliza propaganda y narrativas
patrocinadas por el Estado para generar ansiedad en la población.

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