Un informe de Vertiv sobre
la importancia de la gestión energética en el éxito de la 5G, apunta que, aunque
las redes 5G son hasta 90 % más eficientes que su predecesor 4G, aún requieren
más energía de forma sustancial. Esto se debe a múltiples factores, incluidos
el aumento de la densidad de la red, la dependencia en sistemas de TI, mayor
uso de la red y el crecimiento acelerado de tráfico. El informe sugiere que las
compañías de telecomunicaciones deben enfrentar el desafío al adoptar buenas
prácticas de eficiencia energética en sus redes y animar a sus clientes a
acoger servicios que permitan el uso de la red para reducir las emisiones y el
consumo en todos los ámbitos de la vida.
“Los clientes están empujando a los centros de datos a reducir la huella de carbono, el consumo de energía, agua, materias primas y la cantidad de residuos que producen”, señala un informe de la firma internacional Norton Rose Fulbright.
La eficiencia energética, aunque crucial, es
ahora solo una parte de la ecuación. Un informe de McKinsey acerca de la misión de los
operadores de telecomunicaciones por alcanzar redes más verdes, determinó que,
mientras el 15 % de su uso energético se consume durante la transferencia de
datos, el 85 % restante se desperdicia a través de la pérdida de calor y otros
factores. El informe indica que las telecomunicaciones representan
aproximadamente el 3 % de la demanda energética global.
McKinsey identificó cuatro formas de
reducir el consumo y los costos en energía:
Utilizar soluciones de apagado impulsadas por IA para detener los sistemas operativos que no estén en funcionamiento, mientras se calibran los ajustes óptimos del equipo para frenar los residuos.
Emplear la optimización energética basada en el
IoT para proporcionar lecturas de consumo exactas mediante sensores que midan
la entrada y consumo energético de la red de forma precisa y ayuden a detectar
problemas potenciales y emitir alertas en tiempo real.
Realizar transformaciones estructurales y arquitectónicas
para, entre otras medidas, migrar a los sistemas RAN en la nube y de “nube
limpia”.
Evaluar las fuentes de energía de forma
estratégica.
“No vemos ninguna razón para que todas las
necesidades energéticas de la mayoría de operadores de telecomunicaciones no se
aborden con energía verde para 2030”, señaló McKinsey. Vertiv brinda a los
clientes soluciones que los acercan a esta meta. En octubre de 2021, Vertiv
creó una asociación con Honeywell para apoyar una mayor sostenibilidad del
centro de datos. Su primera oferta es una solución inteligente de gestión de
potencia (Vertiv™
HMX 6500R) que cuenta con un sistema integrado de control y gestión de
recursos energéticos y lo combina con almacenamiento de energía, análisis,
pronósticos y optimización económica para ayudar a cumplir los objetivos de
sostenibilidad.
Los clientes, mientras tanto, desean el tipo de
resultados medibles que ofrecen las Soluciones Vertiv. “Los clientes de los
centros de datos buscan medidas de sostenibilidad transparentes y
cuantificables”, apuntó Norton Rose Fulbright. Mientras que los criterios de
medición para la sostenibilidad de los centros de datos incluyen el PUE
(efectividad del uso de la energía), EUA (eficiencia en el uso del agua), y CUE
(efectividad en el uso de las emisiones de carbono), The Green Grid, un
consorcio industrial sin fines de lucro, está añadiendo uno nuevo —el IUE
(eficiencia en el uso de infraestructura).
De acuerdo con The Green Grid, la nueva métrica
fue creada para ayudar a identificar la cantidad de diseño de infraestructura
que puede utilizar un centro de datos operativo. Al medir la eficiencia de los
centros de datos, en un rango de 0 % a 100 % de IUE real, el sistema ayuda a
evidenciar una potencial deficiencia del uso de infraestructura o capacidad
desperdiciada.
Las medidas adoptadas por los centros de datos incluyen el uso de “arrendamientos verdes” que permiten inversiones en el desempeño ambiental de un edificio y se alinean con los objetivos de sostenibilidad del arrendador-arrendatario. Los centros de datos también están eligiendo materiales y diseños con mayor cuidado. “Más y más propietarios y operadores de centros de datos están evaluando y seleccionando materiales de construcción e infraestructura interna con base en el desempeño y las repercusiones ambientales (como la huella de carbono, productos químicos peligrosos), así como reciclando o renovando oportunidades”, menciona el informe de Norton Rose Fulbright.
La tecnología es un motor importante para la
sostenibilidad. “El uso de la tecnología en los centros de datos permite
monitorear el consumo de energía, agua, temperatura, humedad y ciclos de
demanda máxima, y puede cumplir varias funciones dentro de los controles de
iluminación y temperatura, recuperación del agua de lluvia, reciclado del calor
residual y enfriamiento eficiente”, añade la firma de abogados.
El agua, empleada por centros de datos para el
enfriamiento, es el siguiente paso importante hacia un enfoque más holístico.
“Casi un 40 % de la energía consumida por un centro de datos puede destinarse
al aire acondicionado. El uso de tecnologías de enfriamiento evaporativo basado
en agua cuenta con una herramienta común para reducir el consumo energético.
Esta reducción se alcanza a expensas de un mayor uso del agua. Los operadores
de centros de datos están redoblando sus esfuerzos para reducir la dependencia
en las reservas de agua, a medida que los movimientos de sostenibilidad a nivel
mundial aumentan su foco en el agua como recurso agotable”, apunta Norton Rose
Fulbright. Esto implica una serie de estrategias tales como el uso de sistemas
de enfriamiento que requieran menos agua, la implementación de programas de
recuperación de agua de lluvia y reciclaje del agua.
“El consumo de agua está próximo a convertirse
en un factor de sostenibilidad tan evidente para los centros de datos como el
consumo energético. Muchos participantes en esta industria están rastreando su
uso del agua y presentándolo en sus métricas de rendimiento y sostenibilidad”,
indica Norton Rose Fulbright, al señalar que la gestión de residuos es otro
foco en aumento. “Los propietarios, operadores y clientes de centros de datos
también toman en cuenta los materiales y el calor residuales a la hora de
evaluar la sostenibilidad y la eficiencia. La capacidad para registrar el
impacto de una gestión “cero residuos” potencia el surgimiento de un criterio
de medición significativo para proveedores de servicios de centros de datos,
debido a que los clientes sopesan la integridad de los programas de
sostenibilidad del centro de datos”.