Los tratamientos contra el cáncer pueden afectar considerablemente al organismo de una persona. El tratamiento de su marido puede provocar náuseas, cambios en el apetito, en el gusto y en el olfato, además de diarrea o estreñimiento, lo que dificulta cubrir sus necesidades nutricionales. Afortunadamente, existen estrategias que pueden utilizar para afrontar estos efectos secundarios. Grace Fjeldberg, dietista-nutricionista colegiada y parte del departamento de oncología de Mayo Clinic comparte los siguientes consejos como apoyo durante esta etapa:
Cambios de peso. Los cambios de peso son frecuentes. La pérdida de peso involuntaria puede reducir la masa muscular, la resistencia y la calidad de vida. El aumento de peso puede conducir al desarrollo de otras enfermedades, como la diabetes o las enfermedades cardíacas. Intente mantener el peso durante el tratamiento, incluso si está fuera de un rango considerado normal.
Cambios en el apetito. El cáncer y el tratamiento contra el cáncer pueden hacer que pierda el apetito o que coma más de lo habitual.
- Si
pierde el apetito:
- Coma refrigerios más pequeños y ricos en
calorías, como yogur, frutos secos, mantequilla de cacahuete y aguacate.
- Coma más cuando el apetito sea mejor.
- La comida puede parecer poco apetecible
incluso cuando tiene hambre, lo que dificulta comer. Intente encontrar
algo que le resulte apetecible.
- Tenga refrigerios a mano.
- Si
come más cuando está estresado:
- Elija refrigerios como frutas, verduras y
palomitas de maíz.
- Busque formas de gestionar el estrés sin recurrir a la comida, como salir a caminar o llamar a un amigo.
Náuseas. Sentir náuseas o vomitar debido a los tratamientos dificulta la alimentación. Pequeños cambios en lo que come y en cómo come pueden ayudarle a sentirse mejor.
- Coma
alimentos suaves para el estómago, como galletas saladas, tostadas, caldo
o sopas a base de caldo, polos de hielo, caramelos duros, pasta simple y
arroz.
- Haga
cinco o seis comidas pequeñas al día. Las comidas más pequeñas suelen ser
más fáciles de tolerar.
- No
se salte comidas ni refrigerios. Incluso cuando no tenga hambre, intente
comer; el estómago vacío puede empeorar las náuseas.
- Beba
pequeñas cantidades de líquido durante las comidas y a lo largo del día.
- Pruebe a tomar pretzels o galletas saladas con sus medicamentos si su equipo de atención lo considera adecuado.
Cambios en el gusto y
el olfato. El
tratamiento contra el cáncer puede alterar el sabor o el olor de los alimentos.
Algunas personas dicen que la comida sabe insípida. Otras dicen que tiene sabor
metálico o demasiado dulce o salado. Puede que necesite probar distintos
alimentos hasta encontrar los que mejor le funcionen.
Para ayudar con los
cambios en el gusto:
- Intensifique
el sabor. Añada un poco de limón, lima o vinagre, salvo que tenga la boca
dolorida.
- Pruebe
sabores fuertes. Utilice especias como canela, jengibre, albahaca o
romero.
- Endulce
los alimentos. Añada azúcar u otro edulcorante si la comida sabe amarga o
ácida.
- Utilice
marinados antes de cocinar.
- Elija
otras proteínas. Si la carne no le sabe bien, pruebe legumbres, frutos
secos o pescado.
- Utilice
utensilios de plástico o bambú. Pueden ayudar si la comida tiene sabor
metálico.
- Pruebe alimentos nuevos. No tendrá expectativas sobre su sabor.
Para ayudar con los
olores intensos:
- Cocine
en el microondas o utilice una olla de cocción lenta o una olla eléctrica
programable en el garaje.
- Consuma
los alimentos fríos o a temperatura ambiente.
- Cubra
los alimentos mientras se cocinan.
- Utilice
una ventana o un ventilador para ayudar a eliminar los olores
desagradables.
- Beba
de un vaso con tapa.
- Pida
a un amigo que cocine por usted.
Dolor de garganta,
dolor en la boca o dificultad para tragar. Cuando le duele la garganta o le
resulta difícil tragar, comer puede ser doloroso o agotador. Estos consejos
pueden ayudar:
- Suavice
la textura. Opte por alimentos suaves, como cereales cocidos, puré de
patatas o huevos revueltos.
- Enfríe
los alimentos. Elija batidos, polos de hielo o un cuenco de helado.
- Dé
bocados más pequeños y corte la comida en trozos muy pequeños.
- Evite
lo que le moleste. Los alimentos picantes, ácidos, crujientes o a base de
vinagre, las frutas cítricas, la salsa de tomate o las bebidas
carbonatadas pueden causar incómodo.
- Chupe trocitos de hielo o polos de hielo.
Diarrea y
estreñimiento. Los
cambios en el funcionamiento intestinal son efectos secundarios desagradables
pero frecuentes del tratamiento contra el cáncer.
Para ayudar con la
diarrea:
- Haga
comidas y refrigerios pequeños y frecuentes.
- Elija
alimentos blandos y bajos en fibra.
- Evite
la cafeína y el alcohol.
- Limite
la lactosa presente en la leche y el yogur.
- Evite
sustitutos del azúcar como sorbitol, xilitol o manitol, que a menudo se
encuentran en caramelos o chicles sin azúcar.
- Beba abundantes líquidos, incluidos líquidos con electrolitos, para mantenerse hidratado.
Para el estreñimiento,
procure:
- Beber
suficiente líquido para mantenerse hidratado y mantener las heces blandas.
Intente beber entre ocho y diez tazas de agua al día. El café caliente, el
té o la sopa a base de caldo por la mañana pueden ayudar a que el
intestino se mueva. Use el baño cuando sienta la necesidad.
- Mover
el cuerpo. Incluso los paseos cortos ayudan a que el sistema digestivo
funcione mejor.
- Mantener
horarios regulares de comidas.
- Seguir
una dieta rica en fibra.


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